Thursday, April 29, 2010

¿Estás dispuesto a servir?

“El que no sirve, no sirve.”

Actualmente, la comunicación es muy avanzada, hoy se usan correos electrónicos y mensajes de texto. Toda la comunicación se recibe en cuestión de segundos. ¡Que increíble! Tenemos al alcance de nuestros dedos las herramientas para hacerlo en el momento, y cuantas veces queramos. Hoy, al escribir, vamos al grano, y no se necesitan líneas interminables de información. Las cartas de antes, tenían el siguiente orden: Remitente, saludo, cuerpo del mensaje, y despedida.

Muchos de mi generación recordarán la famosa frase escrita al final de las cartas que la gente solía enviar: “Se despide, su cordial y seguro servidor….” Y la carta terminaba de esa forma. Antes se acostumbraba escribir a mano, o con impresión de máquinas mecánicas, y casi siempre las despedidas tenían esa característica. En ese entonces, las personas expresaban fluidamente sus sentimientos, utilizando con su escrito a puño y letra, a los amigos mas lejanos, y a los parientes o conocidos, su interés por ellos.

El dicho que utilizo para meditar, es muy sugestivo. Lo de la despedida de la carta me da el ejemplo para introducirme al tema del “servicio.” Por medio del papel y las letras ponemos todo lo que queramos; pero, ¿Realmente lo sentimos de corazón?. ¿Será verdad que somos servidores o que deseamos servir a los demás?

“Servir” es el sentimiento que tratan de despertar en la gente en estos últimos días. Hay una promoción muy grande a través de los medios masivos de comunicación, intentando hacer una sociedad mas conciente y activa en la ayuda de los demás. Ser voluntarios en actividades fuera de la rutina que se lleva todos los días, es también una meta que desarrollan las organizaciones no lucrativas. Entidades religiosas, filantrópicas, clubs, fundaciones, y otros grupos existentes; quieren hacer del servicio voluntario su bandera de despliegue, para cubrir las necesidades de los mas necesitados en el mundo.

La verdad es que, nuestro servicio es necesario en cualquier área de la sociedad donde nos desenvolvemos. Puede ser en tu iglesia, la escuela de tus hijos, una asociación de vecinos, etc. Cualquiera de ellos reclutan personas voluntarias para que sirvan con su tiempo, sus donaciones, y sus talentos en la comunidad.

Servir es pensar en los demás. Es dejar de ser egocéntricos e inactivos. Servir es una prioridad en la vida, que no debe pasarse inadvertido. Por eso el dicho: “El que no "sirve" no "sirve." También tiene otros, que se asemejan, pero que en esencia es el mismo mensaje que llevan. Por ejemplo: “El que no vive para servir, no sirve para vivir.” Y también este otro, que dice: “El que no sirve, no sirve ni volviendo a nacer.” Otro viejo refrán dice: “El camino al trono es a través de los aposentos de los sirvientes.” El énfasis está en el servicio, como una manera de ser útiles en la sociedad.

Los refranes tienen un sentido verdadero en su proyección, porque nos animan a pensar en el servicio. No hay ninguno que conozca realmente el éxito en la vida sin que haya aprendido a servir a los demás. Ese énfasis de servicio debe llegarnos a las fibras mas hondas del corazón, para alcanzar uno de nuestros propósitos en medio de la gente del mundo.

Jesucristo, el mejor ejemplo que tenemos para imitar, no solamente lo predicó, sino también lo vivió. Fue el quien dijo: “El que es mayor de vosotros, sea vuestro siervo." Mateo 23:11.

Servir, no avergüenza a nadie; por el contrario, lo dignifica. Servir es un alto honor que tenemos los seres humanos, porque demostramos nuestro sentimiento de humildad cuando estamos a disposición de los demás en lo que puedan necesitar de nosotros. No hay ninguno mas alto que otro entre los humanos; porque todos somos iguales. Lo que hoy haces por otros, mañana lo podrán hacer por ti.

Estas dispuesto? Si tu respuesta es sí. ¡Sirve!, que haciendo eso serás un ser humano honrado por aquellos a quienes sirves.

¡Encarando los problemas!

“A mal tiempo buena cara.”

Cuando un niño por accidente pierde su juguete y éste se encuentra fuera de su alcance, o posiblemente esté en un lugar donde ya no lo puede ver, se aflige; y preocupado, se ve incapaz ante su situación problemática. De inmediato llora, porque piensa que perdió el juguete para siempre. Para el niño ese fue el fin de su juguete y el inicio de su problema insoluble. No tiene las fuerzas para ver su problema como pequeño, porque ve un asunto grande y trágico. El papá de inmediato le dice: “No te preocupes, todo se va a arreglar y ese juguete no está perdido, porque lo vas a tener otra vez en tus manos.” El niño se siente consolado, porque las palabras del papá le confortan y le dan esperanza.

El problema de los pequeñitos puede que sea insignificante para los adultos. Sin embargo, ¡insisto!, para los chiquitos es demasiado grande. A veces el joven ve sus problemas por su edad, por su estatura, por las espinillas en su cara, o el carro que tienen sus papás, y que no es tan nuevo como el de sus amigos. También estar enamorado y no poder decirlo, y no poder ir donde sus amigos van, ya sea porque no tiene el dinero, o porque no lo invitaron. Y así, sucesivamente,… Los problemas se ven en diferente manera, de acuerdo a la madures y a la experiencia de cada persona que los enfrenta.

Esto me sirve de ejemplo para poner en perspectiva los problemas que nos aquejan todos los días de nuestra existencia. ¿Cómo podemos encararlos? - ¿Cómo podemos buscar soluciones, sin que nos afecte demasiado el estar dentro de una situación problemática? – Es aquí, donde este refrán tiene una verdad que nos puede ayudar a encarar nuestras obstáculos. “A mal tiempo, buena cara.” Encarar las vicisitudes de la vida con entusiasmo, esperanza y fe; puede hacer la diferencia. Sobre todo, si tenemos confianza en Dios como nuestro Padre; así como el ejemplo del niño, El Padre celestial tiene palabras de fortaleza y esperanza para quienes se refugian en El.

Un inconveniente, un embrollo, una circunstancia fortuita y embarazosa, es algo que podemos tener en cualquier momento. El problema podría ser: La falta de empleo (de este se derivan muchos otros problemas); un divorcio, una contrariedad familiar, la situación de un hijo, una enfermedad, y cientos de casos mas. Por una situación inesperada, tristemente; pero, a cualquiera le puede cambiar la vida totalmente. Y si no estamos preparados sicológicamente, una situación pequeña la convertiremos en un problema grande e irresoluble. Y hasta una disputa de palabras; sin control, puede llegar a ser una tragedia.

Aquí les doy algunos pensamientos comunes que sirven para manejar o lidiar con algunos conflictos cotidianos:

Se dice comúnmente, que todo tiene solución en la vida, y que lo único que no tiene salida es la muerte. Esa es una manera entusiasta de ver las cosas. Se dice que la diferencia entre un pesimista y un optimista es: Que el pesimista en cada oportunidad ve un problema. Y el optimista en cambio, en cada problema ve una oportunidad. Otro dicho dice: “No hay mal que por bien no venga.” Y otro mas, dice: “No llores porque algo se acabo, si no sonríe porque sucedió.”

Estos pensamientos nos ayudan a pensar, que la situación en que vivimos, cualquiera que fuere; aunque no sea la mejor, tampoco será la peor en toda la faz de la tierra. Que hay un futuro, y otras personas que dependen de nosotros por los cuales luchar y tratar de ser mejores cada día. Una cara de esperanza, de ánimo y contentamiento, puede cambiar una situación y la manera en que miremos el problema.

Un Salmo escrito por un Rey nos deja entre ver; aparte de ser positivos frente a los problemas y conflictos, que debemos pedirle ayuda a Dios, hablándole en cuanto a nuestra situación momentánea. Las letras mas oscuras son puestas por mí, para enfatizar lo que ese Salmo en la Biblia nos dice:

“Jehová te oiga en el día de conflicto; El nombre del Dios de Jacob te defienda. Te envíe ayuda desde el santuario, y desde Sion te sostenga. Haga memoria de todas tus ofrendas, y acepte tu holocausto. [Selah] Te dé conforme al deseo de tu corazón, y cumpla todo tu consejo. Nosotros nos alegraremos en tu salvación, alzaremos pendón en el nombre de nuestro Dios; conceda Jehová todas tus peticiones.” Salmo 20:1-5.

Otro escritor en la Biblia, llamado Pablo dice:

“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:13-14.

Cualquiera que sea tu situación, ponle sabor a tu vida, cambia la cara sombría, y mira con buen rostro y entusiasmo el futuro. Sobre todo, confía en Dios y cree en la ayuda que viene de lo alto. Nuestros problemas son grandes ante nuestros ojos, pero a los ojos de Dios nuestro Padre, son pequeños y tienen solución.

Por eso alguien dijo lo siguiente: “No digas a Dios que tienes un gran problema, dile al problema que tienes un gran Dios.”

¡Se valiente, el problema es menor que tu y tu fe, encáralo.!

¡Hoy o Nunca!

“No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.”

Posponer o postergar algo que tengamos que hacer, y que posiblemente se planificó por mucho tiempo, es algo muy común. De seguro, mas de alguna vez lo hemos experimentado, ya sea por nosotros mismos o por otros de nuestros conocidos. Lo envuelto en el atraso al que me refiero, pueden ser cosas simples y cotidianas, así como asuntos importantes. Queramos o no, al hacer el cambio en el reloj del tiempo, involucramos a familiares, amigos, y personas que tienen que ver con dichos asuntos. Con lo postergado se puede perder o ganar, tener paz; o al contrario, preocupación, si algo de lo que no prevenimos sale mal. ¡Claro! vamos a aprender mas de alguna lección; pero, todo esto podría ser evitado sin aplazar lo previsto.

El meollo del asunto está, en que circunstancialmente una postergación puede ser positiva como negativa. Debemos medir los pro’s y los contra’s en una decisión de esa naturaleza. Debemos medir las consecuencias de oportunidades que podemos dejar ir, y que posiblemente no se repitan mas. No siempre es bueno dejar pasar un evento o asunto por hacer en la vida, sin que después tengamos algo de que lamentarnos. Hay que analizar cada situación sin apresuramientos, para tomar la decisión correcta en todos nuestros negocios.

Lo que podemos hacer hoy es asunto de tiempo. Un poco de lentitud o dejadez puede ser fatal. Estos pueden ser: Una cuestión familiar, un negocio, una cita de amistad, vacaciones, o posiblemente un asunto muy personal. Una cita médica al consultorio, una agenda personal de trabajo y algo mas que atañe al propio bienestar. Retrasar lo que se puede hacer al momento, puede significar mas demoras en otros asuntos que dependen de ello.

Por esa razón, este otro dicho Mexicano se refiere a lo mismo: “Pa’ luego es tarde.” Que quiere decir: Es mejor ahora o nunca. Son palabras simples, pero que tienen mucho significado práctico. Otro mas Centro Americano, dice: “El caldo se toma caliente.” Que quiere decir: Cuanto antes mejor. En el calor de un asunto la decisión de hacerlo cuanto antes es mejor, si el caso así lo amerita.

Un pasaje de la Biblia dice: “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.” Proverbios 3:27-28. Hasta la ayuda para suplir una necesidad no debe dejarse de ultimo.

El dicho que estoy compartiendo es muy sabio. Tomando en cuenta que no sabemos lo que será el día de mañana. Un Proverbio de Salomón dice: “No te jactes del día de mañana; porque no sabes que dará de sí el día.” Proverbios 27:1.

Jesucristo también dijo: “Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.” Mateo 6:34. El “mal” al que se refiere Jesús, es la preocupación.

“Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.” Eclesiastés 9:10. El “Seol”, significa: El lugar a donde van todos los que mueren.

No te parece que es muy prudente tomar en cuenta los hechos que vivimos al momento. Tomemos cada situación como oportunidad para realizar algo positivo en la vida. Alguien me puede decir: También hay un dicho que dice: “Mas vale tarde que nunca.” También aplica, pero es asunto de decisión. Porque hay personas que hacen todo rezagadamente; y viven prorrogando cada situación que enfrentan. Por cierto, a una persona que siempre dejar las cosas para mañana, se le debe llamar: “La persona del futuro.” Pero no por pensar precavidamente en el porvenir, sino porque dilata lo que tiene que hacer en el momento.

¡Vamos, Hoy, o nunca!.

Tus gustos te hacen especial.

“En gustos se rompen géneros.”

Quién no ha estado en una tienda de telas de fábrica alguna vez? – Se puede ver la diferencia de una tela a otra por su textura, su material y diseño. La clase de tela que sea está diseñada por categorías según los expertos en la materia. Cada tela muestra su calidad, y generalmente por sus colores o diseños, se conoce para que clase de uso está designado.

Cuando ese material de hilo tejido viene de la fábrica, sale por grupos o clases finamente enrolladas. Antiguamente, a esos rollos se les llamada géneros. Obviamente tiene que ver con el tejido que el comprador anda buscando. No importa la cantidad que se necesite para el uso que le demos al tejido. No importa el precio que se tenga que pagar. Sabemos la importancia que tiene, y por eso invertimos lo que cueste en aquello que se ajusta a nuestros gustos.

Este dicho tiene que ver con esa verdad. Todos somos diferentes, y lo demostramos por medio de nuestros gustos y caprichos. Por lo general encontramos un contraste entre dos personas que caminan juntos. Otros que se frecuentan o se llevan bien mutuamente, también tienen discrepancias. En mas de alguna cosa que tengamos que escoger se muestra la disparidad. Esto es debido a los gustos y modos que personalmente cada uno de nosotros tenemos. Imagínese que todo fuera verde, no habría que escoger. Pensemos en los sabores, cada quien tiene su propia sensibilidad hasta para lo que quiere degustar. Los olores, las formas de las cosas, la ocupación del tiempo. Los lugares que visitamos, y hasta las cosas en que pensamos. No hay igualdad, ni parecido entre dos personas, aunque fueran idénticas físicamente.

Lo bonito o lo feo es relativo. La belleza y la inclinación a las cosas que nos gustan, se debe a la manera en que vemos las cosas. Otro dicho popular, dice: “Todo depende del cristal con que se mire.” El punto no es mostrar contrastes o desacuerdos, sino de ver lo distinto que somos unos de otros. Dios nos hizo así, y la vida nos enseña de diferente manera. Cada uno al final quiere buscar su propia conformidad y estar a gusto consigo mismo.

Se habla mucho de la incompatibilidad en el matrimonio. Claro que existe una gran diferencia de uno y otro. Aunque se haya vivido muchos años juntos, a pesar del tiempo, se siguen mostrando las divergencias y desavenencias entre las parejas. Lo bonito de todos esto es que, aprendemos a vivir junto a un ser que es distinto a nosotros, y a compartir mutuamente lo que cada uno tiene como distinción. Puede ser el temperamento, el carácter, la expresividad, la espontaneidad, etc. Eso es lo que nos hace crecer y madurar. Además, aprendemos algo que es exclusividad, genialidad, y singularidad del ser que amamos.

La Biblia nos enseña los siguiente: “Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.” Romanos 8:4-8.

“Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles.” 2 Timoteo 2:20.

El asunto está en reconocer que dones tenemos, que clase de vaso somos y el uso que Dios denotó en nosotros. Reconozcamos que somos distintos a los demás y únicos a la vez, porque Dios así designó que fuéramos. No nos avergoncemos de algunas cosas que son parte intrínseca de nuestra vida, con excepción de aquello que está fuera de lugar y nos trae conflictos con los demás. Escoge el género que sabes que te gusta y por el cual fuiste llamado a escoger.

Prueba, quizás es de tu medida.

“Al que le viene el guante que se lo plante”

Todas las cosas que usamos sobre nuestro cuerpo tienen una medida. Los vestidos, las camisas o blusas, los zapatos, y también los guantes. Quiero hablar de los guantes. Generalmente los guantes se usan cuando se tiene que trabajar con cosas frías o calientes, objetos punzantes, o protección para no contaminar lo que tocamos o de no mancharnos. Los guantes son una defensa para las manos. Algunos los utilizan para manejar, otros para algún deporte, se utiliza para protegerse del frío, pero generalmente la tendencia es utilizarlos cuando realmente se necesitan.

El guante también tiene un mensaje que darnos. Este dicho no es la excepción, porque se utiliza en un mensaje verbal entregado por una persona, para darle la aplicación de lo que escucha. Si el mensaje es para él, y le queda a la medida; entonces, que personalmente se lo atribuya. A veces queremos evadir mensajes o conversaciones que tocan algunos puntos susceptibles de lo que realmente nos atañe.

Las personas que le hablan a un auditorio, generalmente utilizan ese dicho. El mensaje va dedicado a todos, pero alguna o más personas dentro de los oyentes, tendrá que adaptar lo que oye a su propia manera de vivir. Aunque no fuera mencionado tal dicho, con solo escuchar un mensaje, tenemos el desafío de aplicar lo que oímos a lo que somos.

Acomodar un asunto que una persona enseña para nuestro beneficio, es significativo; porque nos hace recapacitar, crecer y madurar. También indica que somos personas en desarrollo, moldeables y dispuestos a aprender de otros. Aunque no todas las personas reaccionan correctamente. A veces algunos manifiestan vergüenza. Otros disimulan y hacen evasivas. Y otros, sencillamente no lo aceptan.

Esto me recuerda la historia de unos hombres que querían aplicar el castigo de la ley que ellos conocían a una mujer que infringió esa ley. Fue en esa ocasión cuando Jesús le dijo a sus ejecutores: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella.” Juan 8:7. Y saben que; todos su fueron, y nadie se mantuvo en contra de esa mujer, porque se vieron aludidos por lo que Jesús había dicho.

De la misma manera, cuando Jesús enseñaba decía: “…el que tiene oídos para oír, oiga.” Lucas 8:8. Eso nos indica que hay siempre algo que podemos recibir de lo que se habla. No se trata de lo que otro dicho dice: “Se lo digo a pedro para que lo oiga Juan.” Es muchas veces un asunto de reflexión personal, y vale la pena analizarlo para recibir su beneficio.

Cualquiera puede decir: Eso no es conmigo, o no me interesa. Pueden ser evasivas. Puede también que andemos con rodeos. Pero si tienes el guante a tu alcance, prueba si te queda. A lo mejor es a tu medida.

Todo tiene un final.

“Tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe.”

El uso de un lapicero o lápiz, un cuaderno, una aparato eléctrico, un carro, o cualquier otro tipo de invento materializado, tiene un limite de vida y de tiempo. La niñez, la juventud, la salud, la vida misma, todo en nosotros tiene un limite o final. Todos sabemos lo vulnerable que son las cosas en la vida y la existencia de todo ser humano.

Cuando hacemos una cosa repetidas veces con un objeto, tarde o temprano veremos lo inconsistente que son los materiales que utilizamos. Así es también en la vida, porque hay factores que utilizamos para vivir, y al final demuestran lo gastado, o lo delicados que son.

Aquí es donde se aplica este dicho: “Tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe.” Un cántaro es frágil y quebradizo. Tiene utilidad cuando se le necesita. Y da buenos resultados… Pero, llegará su día, y se quebrará, y será arrojado a la basura. La vida y los elementos para vivir también tienen un sentido de vulnerabilidad en cuanto a su aplicación.

Mientras nos desarrollamos entre los seres humanos, las decisiones y actitudes que tomemos al enfrentar la realidad de la vida, pueden hacer la diferencia de ese limite o final de lo que tenemos o somos. La constancia es buena, igual que la insistencia y la perseverancia en las cosas que hacemos. Pero éstas pueden ser buenas o malas. Déjame explicarte: Ser persistente en el estudio, al final traerá consigo el éxito; sin embargo, ser igual de persistente en un vicio nocivo, al final, también nos perjudicará.

Después de oír un consejo sabio de una persona de experiencia, y no poner atención y hacer lo que nos han dicho, traerá consigo consecuencias. Hay personas alrededor que miran lo que nosotros no miramos. Otros por lo que han experimentado, saben lo que podría pasarnos si seguimos en la misma clase de vida que llevamos. A pesar de eso, no aprendemos, e insistimos en lo mismo, sin recibir el consejo. Y al final, veremos las consecuencias. Este otro dicho lo confirma: “La experiencia entra por el propio pellejo.” Y los mas jóvenes dicen: “Déjame aprender de mis propios errores, así como tu aprendiste de los tuyos.” Parece razonable, pero no sabemos que: “El que no se lleva de consejo, no llegará a viejo.”

La Biblia nos amonesta, y establece el principio de los limites humanos y la ley que rige la vida del hombre, de la siguiente forma:

Primero: “El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño.” Proverbios 22:3 y 27:12. Siendo este un fundamento para recibir los consejos de aquellos que tienen experiencias y nos quieren ayudar. De esa manera podemos evitar quebrantamientos innecesarios en la vida.

Segundo: “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.” Gálatas 6:7. Esta es una máxima Bíblica; que al reconocer, nos hace vivir pendientes de cómo utilizamos los recursos y ver frutos positivos de ellos.

No permitamos que ir y venir en la rutina de vida nos impida ver la realidad de las consecuencias que podemos sufrir al no recibir estos consejos sabios. Sobre todo, el consejo de Dios que nos creo; por lo tanto, nos El conoce y desea nuestro bienestar.

Wednesday, April 28, 2010

¡Ruidos y sonidos, Chismes y rumores!

"Cuando el río suena, es porque piedras trae."

En algunos programas de televisión les han hecho preguntas a ciertas personas para probarles su conocimiento, y hay respuestas que hacen reír; porque las gentes actúan como quien dice: “No me voy a quedar atrás, pensarán que soy ignorante!...” Tenemos que aceptar que en unos hay un conocimiento profundo, y en otros un saber muy vago de las cosas; pero, por lo general la gente tiende a dar una opinión de asuntos que supuestamente sabe.

Es muy usual escuchar una respuesta de la gente a ciertas preguntas. Si es política, tienen una respuesta. Si es religión, también hablan al respecto. Si se trata del futuro, también responden dando su propia opinión. Casi siempre la gente tiene un conocimiento de cosas o de acontecimientos locales o mundiales, especialmente en estos días de la globalización.

La parte negativa que se desprende de este dicho, tiene que ver con comentarios acerca de asuntos personales; sobre todo, si se aplica a los “decires” que pululan entre las personas. Hay quienes oyendo un comentario, dicen: “Cuando el rió suena, es porque piedras trae.” Entonces, uno de estos “decires” se convierte en “rumor,” y un rumor, tiende a convertirse en “chisme.”

La verdad es que, previo a una investigación personal y un vistazo a los hechos, lo que mas sobresale e influencia a las personas, son las opiniones de otros. Entre todo lo que se dice, puede que haya verdad o mentira, moderación o exageración, hechos y realidades, así como falsos testimonios.

Un ejemplo es, el rumor de una situación en la vida de un “vecino.” Al fulano lo miramos casi a diario, lo saludamos ocasionalmente, pero ignoramos muchos aspectos de su vida personal, porque no tenemos comunicación directa con esta persona. De pronto oímos comentarios respecto a su familia, su matrimonio, su trabajo, o lo que sea. Lo que oímos puede que sea verdad o puede que no; sin embargo, viene a ser una opinión, un rumor o un chisme que la gente a dejado correr y a esparcido. Eso nos disturba y nos pone en duda de la situación de la persona de la cual estamos hablamos.

Debemos cuidarnos del chisme, aunque lo que quisiéramos decir fuera verdad. La Biblia dice: “El que anda en chismes descubre el secreto; mas el de espíritu fiel lo guarda todo.” Proverbios 11:13. Una persona dijo: Yo no soy chismosa, soy comunicativa. Tal aseveración no se vale, si lo que decimos, tiene otro fin. La responsabilidad de “saber algo,” está en saber guardarlo.

La parte positiva de este dicho, es la realidad de los hechos que se transmiten, y que finalmente llegan a nuestros oídos. Hoy tenemos accesibilidad a la investigación de los hechos por medio de las noticias de un mundo al día en la informática. Aunque siempre hay personas aisladas y muy lejanas a la cibernética actual; sin embargo en muchas partes hay comunicación por la radio, la televisión, y el Internet.

La Biblia también tiene un mensaje de las enseñanzas de Jesucristo, quien dijo: “Mas cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin.” Marcos 13:7.

Por lo general, oímos o vemos en los noticieros de amenazas nucleares, de disputas políticas de grupos en oposición ideológica. Oímos de diferencias entre países en conflicto y sus amenazas de guerra. También hay noticias negativas sobre la economía mundial, la falta de empleos, el incremento de enfermedades y muchas cosas mas. Todos estos acontecimientos no son nuevos, aunque cada vez son mas inminentes. Y por supuesto, muchas informaciones proyectan temor e inseguridad, y causan incomodidad.

Si oyes esos ruidos que suenan, y los rumores son mas fuertes, prepárate!. Estos asuntos son una advertencia y una alarma a nuestros oídos. Tomemos las precauciones necesarias para que lo que viene no nos alcance. Busquemos el mejor refugio que es Dios y estaremos seguros y a salvo.