Wednesday, May 17, 2017

CUIDADO Y PROTECCIÓN PATERNAL

Cada vez que empieza el año escolar, es preocupante para algunos padres de familia poner a sus hijos bajo el techo de la escuela. Cuando los padres son responsables, la preocupación por los hijos de edad escolar es muy normal en cada ciclo de estudios. Como los hijos van creciendo, junto a ellos los desafíos de cada etapa de la vida se multiplican. Los hijos cuando son estudiantes están expuestos a muchas demandas sociales; y con ello, los peligros en los que pueden caer. Si los padres de familia se interesan en observar a sus hijos cuando ya están activos en la escuela, los siguientes consejos podrán ser útiles para evitar que sus hijos tropiecen y caigan en enredos peligrosos. Como pastor y junto a mi esposa, hemos visto el desarrollo de tres de nuestros hijos, habiendo llegado a graduarse, siendo el resultado de la relación y la supervisión de sus respectivas actividades. Además, hemos visto en el ministerio, el comienzo y el desarrollo de muchos jóvenes que han tomado distintos caminos en la vida. A continuación el tema del CUIDADO Y PROTECCIÓN PATERNAL guiándoles a la supervisión de los hijos en la edad escolar. 
PREPARACIÓN PARA UNA TAREA PATERNAL: Cuantos sean, los hijos son diferentes el uno con el otro, y muchas veces llegan a sorprender de buena ó mala forma con su comportamiento. Lo importante será inculcarles a los hijos los principios de un comportamiento ejemplar, para que desarrollen y mantengan una confianza satisfactoria con los padres. La Biblia dice: “Instruye al niño en su carrera: aun cuando fuere viejo no se apartará de ella.” -Proverbios 22:6*. — Las instrucciones a los hijos son la responsabilidad de los padres, y la carrera es la selección de los hijos, con la asesoría y la educación académica que reciban. Supervisión es la palabra clave para aplicarla al cuidado y protección de los hijos como estudiantes. Por favor, antes de entrar á algunos pasos específicos para la vigilancia del comportamiento de sus hijos, tome en cuenta lo siguiente: 
1. Nunca piensen que es demasiado temprano para asumir el cuidado y la protección de sus hijos. Tampoco digan: “Lo haré, pero, cuando mis hijos estén mas grandes de edad y mas avanzados en la escuela“. 
2. No se dejen llevar por la apariencia de sus hijos en la casa, ó de como se comportan en los lugares a donde ustedes los llevan. A veces cambian su comportamiento á otro tan distinto, y lo hacen cuando están solos, o con los amigos y compañeros de la escuela. 
3. No se dejen manipular cuando los hijos les den una versión propia de su comportamiento. Los hijos mienten y muchas veces engañan a sus progenitores. Padres, crean lo que sus hijos les dicen, siempre y cuando hayan estado al tanto de las respectivas revisiones que se les haga en todos los aspectos de su vida cotidiana. 
4. Procuren ser constantes, agresivos (en la pelea por el bienestar de sus hijos), y firmes hasta lograr sus objetivos de formar personas de bien en la familia y para la sociedad, creando en ellos un buen futuro de bendición. 
5. Pídanle a Dios la entereza para lograr cumplir con la responsabilidad de criar a sus hijos de forma sana y correcta. La formación de los hijos está en el hogar, en la casa, y junto a los padres. Educar, instruir, y corregir a los hijos no es responsabilidad de la escuela, la iglesia, ni mucho menos de los vecinos ó amigos que los cuidan. Cada padre de familia debe tomar el lugar que le corresponde, en la crianza de sus hijos. 
15 COSAS QUE DEBEN SER SUPERVISADAS EN EL COMPORTAMIENTO DE LOS HIJOS: Mantengan está lista de chequeo constante sobre sus hijos, para la aplicación al cuidado y supervisión su aplicación. (Unas partes fueron tomadas del Doctor James Dobson, traducido y adaptado del inglés al español, para estos consejos). 
1. Observen si sus hijos han cambiado ó cambian dramáticamente en su comportamiento y personalidad. 
2. Dense cuenta si tienen problemas con algún amigo ó amiga, con ustedes como padres, o si se han alejado de personas con las que acostumbraban frecuentar. 
3. Miren si bajan o suben sus calificaciones en sus estudios. 
4. Fíjense si están siempre aburridos o si tienen problemas de concentración. 
5. Detecten si actúan como rebeldes en forma inexplicable y severa. 
6. Vean si tienen problemas con cambios mayores en su vida, queriendo separarse de sus padres o de parientes y amigos más cercanos. 
7. Recuerden esto: ¿Se han ido de la casa? – ¿Saben a dónde? – ¿Tienen idea de lo qué podría estar pasando? 
8. Háganse esta pregunta: ¿Estará mi hijo ó mi hija adolescente usando drogas, alcohol o cigarrillos? 
9. Observen si padecen de dolores de cabeza, de estomago, y de otros síntomas, y pregúntense: ¿Podría esto ser real? 
10. Miren si han cambiado su apariencia personal para lo peor. 
11. Mucha atención si alguna vez se han desaparecido algo de sus más valiosas pertenencias en el hogar. 
12. Busquen y vean si han escrito notas o poemas acerca de la muerte. (Revisen sus notas de la escuela, o lo que escriben por el Internet, miren sus selfies y sus fotografías con los amigos). 
13. Dense cuenta si hablan de suicidio, aunque pareciera broma. – Algo así, como: “Esta será mi ultima vez con ustedes.” – “A nadie le importa.” (Algunas veces las personas que se suicidan, se han tratado mal así mismos antes de morir). 
14. Hagan un recuento de lo supervisado y pregúntense: ¿Habrá tratado de cometer suicidio alguna vez? 
15. Si algo de esto sucediera, comuníquense como padres entre ustedes mismos, y busquen un forma estratégica de ayudar a sus hijos, siendo asesorados profesionalmente. 
CONCLUSIONES: Que padre de familia no recibe consejos sobre cómo debe cuidar y proteger a sus hijos. Sucede a menudo, y más cuando se le ha contado a un amigo ó familiar algo respecto al comportamiento de algunos de nuestros hijos o hijas. Hay expertos y también hay otros padres con capacidades para aconsejar. Ser padres es más que una manera “correcta” de tratar a los hijos. Ser buenos padres es un proceso que incluye cuidados y supervisión del comportamiento de los hijos. Como padres de familia observen sus responsabilidades en este orden: 
1. Mantengan a sus hijos sanos y seguros física y emocionalmente. 
2. Pasen el mayor tiempo con sus hijos para instruirlos. 
3. Sean consistentes en la demostración de afecto y atención. 
4. Sean ejemplo de orden y firmeza en su estilo de vida. 
5. Supervisen las actividades y las relaciones de sus hijos con los demás. 
6. Determinen los límites en el hogar, y haga cumplirlos con eficacia. 
7. Mantengan principios familiares fuertes, y con fundamentos en Dios. 
Se recomienda mucha discreción respecto a problemas más agudos y delicados en el comportamiento de los hijos, para no hacer consultas con las personas equivocadas. Siempre hay personas que estarán dispuestas a dar consejos; sin embargo, los consejos sobre la crianza de los hijos deben ser muy rebuscadas con personas que sean guías para la ayuda efectiva de los padres. 
*El verso bíblico corresponde a la versión Reina Valera. 
Si desea compartir y copiar todo ó una parte de estos escritos, por favor de crédito al autor y productor de ellos con el nombre: http://www.ovidiobarrios.wordpress.com 

Sunday, December 21, 2014

COMO TE VES ME VI, Y COMO ME VES TE VERAS



"Como te ves me ví, y como me ves te verás." 

Todos hemos pasado una etapa en la vida de aspiraciones y de llegar a ser mas grandes de la edad del momento. ¿Quién no ha querido de jovencito llegar a los 15 ó a los 18 años de edad? Si son varones, quieren que les salga los bigotes; y si mujercitas, quieren usar zapatos de tacón. Muchas veces esos deseos de crecer se convierten en una obsesión de acuerdo a la época. Los anhelos de niños es montar bicicletas, y los deseos de los jóvenes es manejar una motocicleta. Casi siempre, esos anhelos de juventud dependen de la clase de influencia que acapare su atención en el ambiente en que se desarrollan. 

Este dicho que hoy les comparto, aunque suene diferente en su composición, tiene la idea de la experiencia. Como todos vamos por el mismo camino de la vida, vale la pena meditarlo. Por lo general, esto se le dice al más joven en sus ansias de crecer o llegar a más viejo. Muchas veces, también se aplica a la falta de tolerancia de los jóvenes por la edad de los más viejos. 

¡Un día vas a ser como yo! —Le dice el viejo al más joven. ¡Estas canas no son de valde! —Se le testifica por las vivencias a los más pubertos. Está comprobado, la madures llega con los años, y las experiencias se adquieren con las vivencias. A veces no se quieren oír los consejos, porque la inmadurez del más joven le hace pensar distinto. Sin embargo, escuchar los consejos te prepara para la sabiduría. La Biblia dice: La insensatez está ligada al corazón del joven, pero la vara de la disciplina la hará alejarse de él." Proverbios 22:15. Luego dice: "Inclina tu oído y escucha las palabras de los sabios; dispón tu corazón a mi conocimiento." Proverbios 22:17. Si eres joven, no mires con desdén al más viejo, ni lo desestimes por su edad y su falta de energía. 

Uno de los textos bíblicos más conocidos viene del hombre más sabio de la Biblia. Sin embargo, ni aun con eso se percató para el final de sus días, trayendo sobre su vida y sus generaciones las consecuencias de su comportamiento. Me refiero al Rey Salomón, hijo de David. Fue él quien escribió las siguientes frases: 

Eclesiastés Capítulo 12:
1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud: antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: "No tengo en ellos contentamiento";
2 antes que se oscurezcan el sol y la luz de la luna y de las estrellas, y las nubes vuelvan tras la lluvia;
3 cuando tiemblen los guardias de la casa y se dobleguen los hombres valerosos; cuando estén inactivas las muelas, por quedar pocas, y se oscurezcan los que miran por las ventanas;
4 cuando se cierren las puertas de la calle, y se debilite el ruido del molino; cuando uno se levante ante el gorjeo de un pajarito, y todas las hijas del canto sean abatidas;
5 cuando también se tenga miedo de la altura y haya horrores en el camino; cuando florezca el almendro, la langosta se arrastre pesadamente y se pierda el deseo. Es que el hombre se va a su morada eterna, y los que hacen duelo rondan alrededor de la plaza.
6 Acuérdate de él antes que se rompa el cordón de plata y se destroce el tazón de oro; antes que el cántaro se quiebre junto al manantial, y la rueda se rompa sobre el pozo.
7 Es que el polvo vuelve a la tierra, como era; y el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio.
8 "Vanidad de vanidades", dijo el Predicador; "todo es vanidad."
 

Sin más que decir, ¡Salud y vida larga para ti.! 

Monday, February 6, 2012

Memorias del 4 de Febrero de 1976



Recordar es volver a vivir

Vivía en la zona 10, en la propiedad de una familia muy adinerada. Mi padre era el encargado de cuidar las construcciones de esa familia, y ellos le habían dado una casa con terraza de concreto para vivir. El día 3 de Febrero del año 1976, mi madre había llegado a visitarnos (Ella vivía en Villa Nueva, Guatemala, en la casa de su propiedad), y fue justo esa misma noche, que mi hermano mayor llegó borracho de varias semanas de estar tomando. Su cuerpo temblaba sin control, y estaba cansado y buscando refugio en la familia. Mi madre le arregló una cama (un catre de aluminio), y lo acostó para que descansara. Fui por una botella de alcohol a la cantina de la esquina, y mi madre le preparó una bebida; según me explicó ella, eso le serviría para que se le pasara la borrachera. Mi hermano aún durmiendo temblaba, y la frágil cama de metal se movía haciendo un ruido constante. 

Esa noche hubo un temblor muy fuerte. Se sintió un movimiento oscilatorio en todo el cuarto alrededor. Había dejado una lata de jugo sobre la mesa, y en medio de la oscuridad, podía oír el movimiento de la lata de una lado a otro. Nos levantamos y nos juntamos fuera de la casa para salvaguardarnos del temblor. La casa no sufrió ningún daño, y después de unas horas de desvelo, volvimos a dormir con mucho miedo e incertidumbre.

Al despertar al día siguiente tomé el autobús (la camioneta), para salir rumbo a mi trabajo. Cuando me senté en la ventana, iba preocupado porque sentía que iba a llegar a tarde a la compañía donde laboraba. El bus siguió su ruta, y empecé a ver por la ventana casas derrumbadas, personas que estaban limpiando escombros, y grupos de vecinos hablando entre ellos. Se veía destrucción por todos lados. Y casi todos los que íbamos en el autobús urbano empezamos a reaccionar con asombro. Muchos como yo, no se imaginaban la tragedia tan grande que había sucedido. Seguía viendo por la ventana, y veía personas que todavía estaban en ropa de dormir. Muchos estaban llorando, y se les podía ver el dolor y la tristeza en sus rostros. 

El autobús empezó a tomar otras rutas alternas, y cada vez se desviaba mas de la ruta común que tomaba todos los días. Créanme que mi preocupación era llegar a tiempo al lugar donde trabajaba. Era una especie de sentimientos encontrados, porque no podía digerir todavía todo lo que estaba pasando. ¡De pronto!, fuera de la ruta acostumbrada, el autobús le tocó pasar frente al IGGS (Instituto Guatemalteco de Seguridad Social), tal fue mi asombro al ver las banquetas de toda aquella cuadra ante mi vista, con personas tendidas en el suelo. Muchas de ellas estaban heridas de gravedad, y otros buscaban sentarse esperando ser atendidas. Ante mí estaba un panorama escalofriante e inusual en la ciudad de mi país. El viaje continuó hasta que llegué a mi trabajo en la tienda de la 8va. Calle, entre la 9ª y 10ª avenida de la zona 1. Fue igual el asombro cuando entré a aquel lugar, al meterme en la conversación de los compañeros de trabajo que habían logrado llegar a la tienda. Todo estaba sobre el suelo, y por supuesto, a todos nos tocó trabajar poniendo en orden todo lo que se podía salvar del negocio. 

¿Que había pasado? Un terremoto de magnitud 7.5 había azotado la región. Se dieron cifras de mas de 27,000 muertos, y miles de persona heridas. Además, fueron millones de Quetzales (la moneda nacional), en pérdidas de propiedad y negocios. Todavía está el recuerdo, y creo que muchos como yo, reviven con tristeza todo lo que pasó aquella madrugada; y especialmente aquellos que perdieron a sus seres queridos. 

Nosotros somos gente que ha sufrido, somos valientes y emprendedores, no dejemos que nadie nos quite el impulso de sobresalir aun en medio de la adversidad. Recordar es volver a vivir, sí, pero no para lamentarnos, sino para sacar fuerzas y valor, y enfrentar de esa manera el presente. Tenemos un futuro por delante, y debemos vivir creyendo que nuestros sueños se harán realidad. 

El Salmo 38 en la Biblia, es un libro donde David recuerda todos sus vejámenes, el dolor y el sufrimiento en su vida. Sin embargo, al final del Salmo, él llega a decir las siguientes palabras: “Porque en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Jehová Dios mío. No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí. Apresúrate a ayudarme, Oh Señor, mi salvación.” Salmo 38:15, 21 y 22.
Un día como hoy me propongo seguir hacia delante, mientras Dios me dé la vida y la capacidad para soportar; pero, sobre todo, voy a disfrutar lo que es la bendición de vivir. Quiero despertar y confiar en El, sabiendo que no me dejará ni me desamparará. 

Esto es algo de la información en el Internet: El terremoto de Guatemala de 1976 fue registrado el 4 de febrero de 1976 a las 03:01:43 hora local (09:01:43 UTC). El sismo tuvo una magnitud de 7.5 grados en la escala de Richter y se produjo a una profundidad de 5 kilómetros, cerca de la ciudad de Los Amates, en el Departamento de Izabal, a 160 kilómetros al noreste de la capital CIUDAD DE GUATEMALA; en solo unos segundos un tercio de la capital quedó reducido a escombros y miles de edificios colapsaron; el terremoto se sintió también en Belice, El Salvador, Honduras, y México, hasta donde se sintieron sus ondas telúricas en la Ciudad de México. También se ha registrado un gran número de réplicas, siendo las más fuertes las de 5,8, 5,7 y 5,2 grados.

Friday, September 24, 2010

Resistencia y persistencia

No hay enfermedad que dure cien años, ni enfermo que la aguante.
Mi Padre murió a sus ochenta y tres años, el 1ero. de Agosto de 1996. Mi Madre murió 14 años después a los noventa y siete años, el 15 de Julio del 2010. Ambos fueron longevos, igual que el resto de los hermanos de mi Padre. Casi todos ellos murieron pasando los Ochenta años de edad. No hace mucho volví a ver a la última hermana de mi Padre de 87 años de edad, todavía caminando, platicando y recordando sus viejos tiempos. Conozco a la fecha, a los demás primos de mi padre, y sus edades oscilan entre los ochenta y noventa años de edad. Gracias a Dios por una familia de larga vida, porque los hemos disfrutado al máximo.
Mi Padre sufrió por mas de cuarenta años muchos padecimientos por causa de accidentes de trabajo que tuvo en su juventud. Cuando yo era a penas un niño, él estuvo hospitalizado muy lejos de toda la familia, casi por espacio de tres años. Le hicieron 18 operaciones, y los médicos experimentaron con su pierna derecha una serie de injertos de carne de otros pacientes, tratando de salvarle de una amputación. Recuerdo que, sufría de fiebres altísimas, dolores intensos y prolongados; y a todo esto, se le suma una serie de inyecciones y medicamentos que tenía que recibir para poder soportar tal sufrimiento. En su caso, pude ver a un hombre fuerte, valiente, y paciente en soportar tantos dolores y angustias. Años después comprendí lo que la Biblia dice, y se lo apliqué a mi padre en su dolor. “El ánimo del hombre soportará su enfermedad; Mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?” Proverbios 18:14. El ánimo de mi padre fue muy grande y Dios misericordiosamente lo mantuvo fuerte y confiado en sus promesas.
El dicho que ahora ocupo, me parece muy familiar: “No hay enfermedad que dure cien años, ni enfermo que la aguante.” Sencillamente, comprendo que todo es temporal y pasajero. Por supuesto, al momento de tener una carga de esa magnitud, como la que tuvo mi padre, es difícil comprender las razones y los propósitos del dolor y el sufrimiento. Cualquiera (incluyéndome), tiene incertidumbre, desasosiego, dudas, y cuestionamientos que no tendrán respuestas inmediatas. Es muy natural pensar en lo peor, e inclusive considerarse miserable en casos extremos. Sin embargo, el ánimo que podamos tener para soportar la circunstancia adversa que sea, nos ayudará a mantener esperanza y perseverancia en la lucha por la supervivencia.
No tiene que ser necesariamente una enfermedad. Podría ser otra situación difícil que hay que soportar o aguantar. Podría ser un asunto de relaciones familiares, de finanzas, de relaciones sociales, de impedimentos físicos o naturales, etc. Sin embargo, el fin del dicho es, que comprendamos lo corto de la vida, y lo pasajero que son los asuntos complicados y las perturbaciones que experimentamos mientras estamos sobre la tierra. Además, consideremos que la actitud que tomemos ante situaciones conflictivas, puede hacer la diferencia, y cambiar la perspectiva de la vida. El aguante y la resistencia solo se consiguen en medio de las corrientes contrarias. Así como no hay enfermedad agradable, tampoco hay atractivo alguno en la prueba o en la tentación.
Quiero pensar un poco mas en la palabra resistir, como una virtud de la cual debemos echar mano. La fuerza para resistir cualquier situación de conflicto en la vida, viene del ánimo que tengamos. El ánimo es una actitud positiva para enfrentar los problemas. Consideremos lo que es estos momentos estamos pasando, y pensemos que Dios tiene control de todo lo que sucede alrededor nuestro. La Biblia dice: “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.” 1 Corintios 10:13. Yo creo que esta porción de las Escrituras, es una verdad innegable, práctica y positiva para afianzar nuestra fe y esperanza en el súper conocimiento de Dios. Ese mismo texto, en una versión mas actualizada, dice: “Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla.” 1 Corintios 10:13.
Otra cosa que debemos hacer para resistir cualquier circunstancia que nos sea contraria, es: Prepararnos con los elementos y provisiones que vienen de Dios. La Biblia nos exhorta con lo siguiente: “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” Efesios 6:13. El día malo, nadie lo quiere vivir. Sin embargo, el día malo llega. Somos preparados en medio de las pruebas de la vida, para vivir y apreciar lo que la vida nos da. Somos seres que al ser probados, nos adaptamos para resistir lo peor de acuerdo a nuestras fuerzas. Si queremos seres promovidos y ver nuestra propia superación; tenemos que ser examinados, para que nuestra resistencia se consolide en medio de la lucha y de la prueba. Somos seres que nos fogueamos en las batallas de la supervivencia, y es ahí donde demostramos lo que somos.
Solos no podemos; por esa razón, necesitamos de Dios. No somos lo suficientemente fuertes, por eso necesitamos de la fuerza divina para soportar los acontecimientos penosos y angustiantes en nuestra endeble o frágil existencia. No hay superación sin exámenes. Los logros y progresos de la vida nos son fáciles, ni vienen gratuitamente. Todo tiene un precio, y nada tenemos que no nos cueste. Si queremos una vida triunfante y de victorias constantes, vendrán las batallas. Es ahí donde tenemos que demostrar nuestra resistencia y persistencia para lo mejor. Lucha, pelea, resiste y persiste y apreciaras la vida que Dios te da. Pero hazlo, creyendo que necesitas a Dios de tu lado.

El fin de una enfermedad contaminante

Muerto el perro, se acabó la rabia.”

La rabia es una enfermedad aguda e infecciosa, es viral, y proviene del sistema nervioso central. Es un virus que está en todo el planeta y ataca a todos los mamíferos domésticos y salvajes, esto también incluye al ser humano. Ese virus se encuentra en la saliva y en las secreciones de los animales ya infectados. De hecho, es tan peligroso, que un animal infectado que ataque al ser humano, en el lugar del cuerpo donde le cause una lesión o mordedura, le puede transmitir esa enfermedad. Los llamados vectores, son animales que comúnmente conocemos, tales como: Perros, gatos, lobos, zorros, mapaches. murciélagos y otros mas. Si a una persona infectada no se le trata de inmediato con medicamentos, el virus acaba provocándole la muerte inevitablemente. Se dice que los síntomas de la enfermedad pueden tardar de tres meses, hasta un año para manifestarse.

El perro es uno de los animales mas comunes que hemos visto infectado con ese virus y padeciendo la enfermedad de la rabia. Su comportamiento es extraño y peligroso. Muchos han tenido que sacrificarlos, porque el animal ya no tiene esperanza de vivir, y porque es una amenaza para cualquiera que esté a su alrededor. El perro infectado es causa de inseguridad a sus dueños, y mantiene en alerta a todos los que conocen el estado del animal enfermo. Un perro es un vector de contaminación de tal enfermedad.

El dicho que me ocupa, se refiere a un perro contaminado por la rabia. La aplicación del dicho es parcial, porque el perro cuando muere deja de preocuparnos. Sin embargo, queramos o no, el virus de la rabia continua en el ambiente. Este dicho se aplica a las situaciones donde un mal especifico alrededor nuestro se mantiene con amenazas de contagio, y nuestra vida se arriesga a un constante peligro de contaminación. Así como la enfermedad de la rabia es tan evidente por sus manifestaciones en el animal enfermo; así es aquello que sabemos que contamina y está en el ambiente. Además, sabemos que debe desaparecer al morir.

Veámoslo de esta manera, hay muchos vectores que llevan muchos males infecciosos y atacan la vida de cualquiera expuesto a ese ambiente. Si alguno ya está contaminado y mira la manifestación del mal dentro de sí mismo, tiene que buscar su propia sanidad y cura. Con todo ello, estamos en riesgo de contaminar a otros. Hablar de esto es atemorizante, por esa razón, hay que usar de prudencia en todo aquello que tenemos alrededor y evitar ser contaminados por cualquier asunto de índole espiritual. Si ya sufrimos el daño de la contaminación; eso significa que, necesitamos la intervención de medicinas recetadas adecuadamente por un doctor. Y que las medicinas aplicadas a tiempo pueden traer sanidad y la desaparición de dicho virus interior. Antes de llegar a una decisión extrema; como la de sacrificar la vida misma, debemos atacar el mal que nos contamina hasta acabar con él. No se trata de morir cada vez que nos sentimos atacados por una de esas situaciones negativas. Se trata de evitar seguir con el mal por dentro, y no tener las manifestaciones de la enfermedad, cualquiera que esta sea.

El pecado es una contaminación del mal de desobediencia engendrado por nuestro primeros padres. Es una enfermedad congénita, que pasa de generación, tras generación. Cada uno se convierte en vector de ese mal espiritual a sus propios descendientes. El pecado nos lleva a la muerte, y no tiene cura; desde el punto de vista humano. Por eso la Biblia dice: “Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 6:23. Sin embargo, la cura de esa enfermedad es por Jesucristo en su obediencia, y a través de su propia carne y sangre; éste es el punto de vista de Dios. Jesucristo fue la paga, y solo El provee de la cura para la enfermedad del pecado a través de su sacrificio, La Biblia dice: “Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” 2 Corintios 5:21.

Seamos prácticos. Veamos todo aquello que se parece a la rabia (como un símbolo de pecado); y que, de manera lenta, pero certera; nos empieza a quitar la vida, la salud, la felicidad, el cariño de los seres queridos, las buenas amistades, etc. Los seres humanos tenemos muchas situaciones peligrosas y dañinas alrededor. Por ejemplo: La ignorancia, el miedo, el rencor o resentimiento, el chisme, la envidia, y cualquier cosa semejante a éstas; ellas pueden ocupar el lugar de un virus similar al de la rabia. Hay muchos asuntos que son invisibles, llamados: “Enfermedades espirituales.” Conocidas también, como: “Enfermedades del alma.” De todos es conocido, que estos asuntos llevan a cualquier persona a la perdida de sus fuerzas, y sus energías. Muchas veces las personas son alcanzadas por enfermedades que no tienen una explicación médica o científica. Males que avanzan tan rápido y arrebatan la vida, y llevan a cualquiera a la tumba. La Biblia dice: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.” 2 Corintios 7:1.

La medicina espiritual es la que ofrece el que atacó el virus con su propia muerte. La profecía Bíblica dice: “De la mano del Seol los redimiré, los libraré de la muerte. Oh muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, oh Seol; la compasión será escondida de mi vista.” Oseas 13:14. El antídoto para la enfermedad del pecado, es el pecado mismo. Y un humano, sin haber fallado, lo llevó por amor a nosotros para salvarnos.

Sunday, August 22, 2010

¡Cuida tus sentidos!

“Ojos que no ven, corazón que no siente.”

Todo lo que llega a nuestra mente y a los sentimientos de nuestro corazón, viene de afuera. Todos sabemos de los cinco sentidos, que son: La vista, el oído, el gusto, el tacto y el olfato. A propósito, la sospecha, no es un sexto sentido. Así que, las influencias que nos motivan interiormente vienen exteriormente a través de los sentidos. Y todo aquello que podemos permitir a través de estos cinco sentidos que ya mencioné, son los que traerán el fluir de corrientes que nos influenciarán todo el tiempo. Esos recursos de sensibilidad al alma tan importantes en la vida de todo ser humano, son los canales para percibir lo de fuera del cuerpo por medio del ambiente que nos rodea. Los sentidos son capacidades tan susceptibles, vulnerables, vitales y necesarios para desarrollarnos en nuestro medio ambiente. Sin embargo, no todo lo que pasa por esos conductos, son beneficiosos. Hay cosas nocivas al corazón o al alma, y traen consecuencias que nos afectan. Queramos o no, vivimos en un mundo en donde nadie se escapa de esas frecuencias positivas y negativas.

Muchos se habla en estos días de la energía positiva. ¿No se ha dado cuenta que no mencionan lo que es energía negativa? Y según ellos, nos quieren preparar para recibir lo bueno; pero, no alertan de los peligros que hay de lo que nos afecta negativamente. Es mas, algunos presentan sus conocimientos como positivos. Ahora bien, ¿Cómo se puede saber si ese conocimiento que tienen es verdadero? A lo mejor le van a transmitir algo negativo; y usted, engañado puede pensar lo contrario. Algunos dicen: “Si tu piensas que es malo, será malo para ti; pero, si piensas que es bueno, será bueno para ti.” Déjeme decirle: “La manera como pensamos no cambia la fuerza de lo que vamos a recibir del exterior.” Lo que es malo, es malo afuera y será dañino por dentro cuando cualquier persona lo reciba. Lo que es bueno afuera, también será bueno por dentro cuando se acepte en el corazón.

El dicho: “Ojos que no ven, corazón que no siente.” Aunque se refiere a ver, el dicho está generalizado a cualquiera de los sentidos. También podríamos decir” “Oídos que no oyen, corazón que no siente.” Por lo tanto, se puede aplicar a todas las capacidades que canalizan las dos corrientes o fuerzas, la positiva y la negativa. Porque, queramos o no, éstos traerán resultados. Por lo tanto, quiero tomar un tiempo para unas palabras que se enfocarán en la afección positiva que necesitamos.

El gran sabio Salomón expresó: “Todas las cosas son fatigosas más de lo que el hombre puede expresar; nunca se sacia el ojo de ver, ni el oído de oír.” Eclesiastés 1:8. Que verdad tan tremenda, somos seres que buscamos la influencia exterior, y es la manera como vivimos, ya sea por lo bueno que miramos o escuchamos, o por lo malo que llega a nuestros sentidos. Cuando no te das por enterado de algo que sucede a tu alrededor, ¿Acaso te afecta? - Te das cuenta que no sufres, no te preocupa, no te atemoriza, no te afana. Sin embargo, si llegas a ver, o a escuchar algo por otros medios, sientes como aquello te impacta de la manera que sea, y quedas bajo esa influencia positiva o negativa de lo que viste u oíste.

Una de las influencias mas importantes es oír. Y oír no solo con los oídos del tímpano, sino de comprender y percibir el mensaje de lo que oímos. Jesús decía: “El que tiene oídos para oír oiga.” Mateo 13:9. A veces decía, también: “Oíd y entended.” Mateo 15:10. Hay algunos que aunque ven y oyen físicamente; sin embargo, lo que ven y oyen lo analizan, y pueden detenerse y cuestionar si aquello es bueno o malo, verdad o mentira; y eso los hace seguros, firmes, y fuertes. Nuestras ideas y creencias pueden cambiar de acuerdo a la manera en que oímos, y lo que oímos, percibimos y digerimos, puede cambiar nuestra manera de pensar y la forma de ver la vida.

Una verdad que hay en la Biblia, dice: “Porque por fe andamos, no por vista.” 2 Corintios 5:7. Y esto se complementa con lo que dice en otra parte: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.” Romanos 10:17. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es leer y oír las palabras mas sabias que puedan ayudarnos a salir del ambiente negativo y del mundo en que vivimos. La mejor influencia que puedo recomendar; primeramente, es el mensaje de la Biblia. Lee, oye, pregunta, instrúyete y practica lo que dice la Biblia, y verás que cambios sucederán en tu vida. Después, escucha y convive con otros que han tenido esa experiencia, y éstos también podrán afectar positivamente tu diario vivir.

Ustedes no me dejarán mentir, hay tanta influencia negativa en el medio ambiente, que es difícil escapar de ello. Somos bombardeados por los intereses ambiciosos y mezquinos de otros, a través de todos los medios conocidos y por conocer. Por ejemplo: ¿Quiénes no han oído de lo que es el mensaje subliminal? - Esto se trata de mensajes que los sentidos no perciben en su totalidad, pero que influencian el subconsciente de todos los que son alcanzados por ellos. Se denominan también: Mensajes escondidos, y están a la orden del día.

Para mantener un corazón sano, sin afecciones negativas de dolor, sufrimiento y afanes, ¡Cuida tus sentidos!. Cuida esos canalitos que atraen todo aquello que está en el medio ambiente; y que son propensos a recibir cualquier cosa. Cuídalos y renuévalos con lo mejor de la bendición de Dios a través de sus palabras positivas y verdaderas. Tu mismo verás la diferencia.

Sunday, May 16, 2010

Propósitos divinos en el sufrimiento

Dios aprieta pero no ahorca.

¿Por qué hay tanto sufrimiento en el mundo? - ¿Por qué los niños mueren de hambre? – ¿Por qué tantos desastres? – Estas son algunas preguntas que mucha gente se hace, al estar frente a una noticia desalentadora. Lo cierto es, que no hay respuesta humana que nos satisfaga. Quedamos siempre en incertidumbre y con vacilación de lo que sucede alrededor nuestro, si esto se puede evitar o no, sencillamente no lo sabemos.

Es muy común preguntarse uno mismo cuando está en medio de un accidente, una enfermedad o en la muerte de un ser muy cercano al corazón. - ¿Qué está pasando? - ¿Por qué me sucede a mí? – No cabe la menor duda, de que somos seres imposibilitados ante situaciones que se salen fuera de nuestro control. Estamos, como quien dice; inhabilitados para bregar con emociones fuertes; sobre todo, cuando éstas llegan inesperadamente a tocar las fibras mas sensibles del corazón.

Este dicho es muy común entre los latinoamericanos: “Dios aprieta pero no ahorca.” ¿Por qué se involucra a Dios? – Porque la creencia generalizada en todas partes del mundo, estriba en la existencia de un ser superior a todos los seres humanos. Independientemente de las creencias religiosas, tradiciones, ceremonias, y otras prácticas de este tipo, siempre el subconsciente del ser humano lo lleva a ese punto en su fe natural. Si Dios existe; entonces, ¿Por qué sucede lo que sucede? – La respuesta impotente ante lo inevitable, es: “Estas cosas tienen que pasar.” - “Es la ley de la vida.” - “Es el destino de todo ser humano.” - Es difícil consolar a alguien en esas condiciones. Se terminan las palabras. No tenemos la respuesta, igual que los demás. Entonces, utilizamos dichos como éste, como una verdad popular que nos consuela.

En la Biblia hay muchos ejemplos de personas que sufrieron lo inimaginable. Se habla de Job, un hombre en la antigüedad que perdió a sus hijos, porque todos ellos murieron casi al mismo tiempo. Perdió todas sus posesiones en ganados que tenía; y hasta le vino una enfermedad incurable, como lo es la lepra. Aparte de eso, en su condición de hombre sufrido, fue incomprendido por la mujer, y hasta sus mejores amigos lo buscaron para juzgarlo y confrontarlo. La Biblia lo pone como un hombre probado por el sufrimiento, quien logró ser paciente ante la adversidad.

El otro ejemplo, es el de Jesús, quien después de haber hecho bien a todos sus contemporáneos, fue juzgado injustamente, maltratado y herido, hasta que lo llevaron a la crucifixión, como el castigo mas severo en aquellos días para un malhechor. Jesús, era el tipo de persona que se necesita en estos tiempos para aliviar el mal de los pobres y desprotegidos en la sociedad. Jesús no fue como un Robin Hood de la leyenda popular. Jesús no fue como un Súper Héroe de la fantasía animada. El fue un hombre común y corriente, pero que entendió la condición de los mas necesitados. Su mensaje fue el mejor, que jamás antes habían escuchado sus oyentes. Sus palabras emanaban sabiduría y verdad. No le tuvo miedo a los religiosos de su tiempo y fue capaz de vivir por sus ideales y propósitos divinos.

La Biblia pone ambos ejemplos de esta manera: “Hermanos míos, tomad como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo.” Santiago 5:10-11. De Jesús, claramente se dice lo siguiente: “Y aunque era hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia;…” Hebreos 5: 8.

El sufrimiento no es agradable para nadie, pero es parte de la escuela de la vida. El sufrimiento no siempre tiene una explicación humana, pero si una motivación divina. Como el dicho que estoy utilizando para este espacio, involucra a Dios; tengo que referir lo que dice el libro que habla de Dios. Este verso Bíblico es muy claro, porque dice: “Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará; Él hiere, y sus manos curan.” Job 5:18. Recordemos esto: Estas palabras fueron dichas por un hombre sufrido por un propósito divino.

La manera como lo puedo entender, es con el ejemplo de un médico en medio de una operación o cirugía. Cuando hay un mal metido en el cuerpo, o una infección de muerte, el cirujano tiene que abrir la parte afectada del cuerpo, extirpar y extraer aquello que es maligno y destructivo en nosotros. La herida queda, pero necesitará tiempo y medicina para sanar. Dios es ese doctor que opera por dentro de nuestra alma. No entendemos por que lo hace, pero sus conocimientos son superiores a los nuestros. El sabe que es lo que hay que hacer en cada situación particular de nuestra vida. Dios tiene propósitos en lo que padecemos. El mal no viene de El, y su propósito tiene un fin para el corazón de todo ser humano. “El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.” Salmo 147:3.

Cualquiera que sea tu situación, y si tienes alguna duda de lo que sucede alrededor de ti; recuerda, Dios tiene el control de todas las cosas. Nada de lo que sucede en el universo entero pasa desapercibido por El. El tiene cuidado de cada una de sus criaturas, y sus ojos velan por ellos de día y de noche. Y cualquiera que sea el dolor o el sufrimiento, Dios siempre estará ahí para aliviar y sanar tu corazón cuando lo necesites.